Recuperación.
Ante la falta de información oficial, clausuramos definitivamente el año 2011 con las siguientes Instrucciones Básicas, a seguir para la recuperación y puesta en funcionamiento del sistema digestivo tras su reciente bombardeo.
1. No coma. Y punto.
2. O coma menos para salir del coma.
3. Pasee, aunque sea alrededor del sofá, buscando polvorones que “pueden” aparecer en cualquier momento.
4. Flexiónese. Basta preguntar cómo se hace a un vecino de confianza.
5. No llame a cualquier fisioterapeuta tras los resultados del punto 4.
6. Una vez de pie, pregunte en la WEB por el concepto “fruta”, el “verdura” y, por qué no, el “agua fresca”.
7. Reduzca la siesta poco a poco, hasta bajarla a menos de tres horas y diez minutos. Antes del verano se encontrará saliendo a la calle con luz natural y no confundirá más las siete de la tarde con las de la mañana.
8. No mezcle las patatas con las de los demás. Separe raciones individuales en platos.
9. Vuelva a ver las notas de sus hijos y aumente el nivel de los disgustos poco a poco. Serán minutos ganados al ayuno y su cuerpo le avisará de un mínimo hueco que no debe rellenar. Será la señal para el inicio de su recuperación digestiva. Aprovéchelo. Y no firme las notas ni loco.
Una Navidad más. Con lo que supone haberse enfrentado –individual y colectivamente- a organizadas hordas de dulces, turrones, empanadillas, rosquillos, alfajores y mazapanes que, sin piedad, han sido ofrecidos en bandejas paseadas antes sus narices. Para los que lograban masticarlo todo, la ayuda de licores, vinos y cavas acudían con sonrisa y taponazos en rostros sin avisar.
Ahora hay que volver a vivir a pleno rendimiento. Con un frío invierno por delante, pendiente el corazón de que el engrudo que le rodea le proteja como una manta antes de disolverse. Pensemos en dicha coraza de colesterol como en un escudo calórico a modo de gran reserva para la lucha diaria.
Serán días de difícil explicación, como las subidas de impuestos. Como la bajada de las prestaciones. Como el mantenimiento de los privilegios. Pero esa, dicen, es otra historia.
Pongamos el año en marcha.
Tengan todos ustedes muy buenos días.