Presentación

2007/11/28

Una idea es compartir la afición por la escritura. Otra muy distinta es saber hasta dónde somos capaces de arriesgarnos para decir, de verdad, lo malo que es algo que acabamos de leer. Lo bueno, por sí mismo, será incontestable y nos iluminará el espíritu; no necesitará que adulemos al autor que ha tenido la suerte de verter de su pluma, o de sus teclas, un milagro más: Ideas que volaban, pensamientos que no tenían dueño, o historias perdidas, pendientes de que alguien las recogiera. Ojalá quienes compartan conmigo este blog que comienzo hoy, hayan perdido el miedo antes de escribir aquí. Saludos y bienvenidos. 

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