Reflexiones de un sábado por la mañana (LXX).

Perdón.

Cuestión ardua, porque se ramifica. Viene grabado por un espinoso asunto de pecados a expiar y se queda gravado por unos impuestos de penitencias, con idas y venidas que dan por hecho un desajuste previo.

Intento explicarme.

La ofensa parte de una natural desigualdad, o de un intento de someter que define al ser humano. No lo sé. Pero lo mal es que sólo se pide perdón cuando se baja de algún que otro escalón del pedestal. Nadie en la cima del poder pide disculpas y comprensión. Y mucho menos si no te someten a la justicia terrenal, la que se relaciona con un intento de nivelación tras el agravio.

De la justicia eterna, por lo visto, no hay sino preocuparse al final, con un intermediario vestido de negro al que decimos arrepentirnos. Entonces él, en virtud de unos apoderamientos o facultades concedidas, nos pone un sello en el alma para que ésta viaje con salvoconducto en la autopista hacia el Cielo. No se sabe nada del que se despeña en Despeñaperros sin tener animales domésticos. Ese se irá pudriendo en cuerpo y alma, ajeno a la Guardia Civil hasta el lunes y al de la sotana cuando pasen los bautizos y las comuniones. No sabemos qué perdón habrá para los que no saben ni morirse.

La caridad, por poner paralelismos, se tuvo que inventar para poder inventar al pobre. Ya estaba así la paridad. Y luego se meten con los del ying y el yang, todo el día compensando, como si nada se pudiera quedar impar y tan fresco. Blanco y negro, día y noche, bien y mal. Por tanto, qué mejor idea que inventar el perdón justo en el momento en que se inventó la primera falta de respeto al de al lado, por ejemplo al no prestarle un poco de ayuda frente a un imprevisto o enemigo inesperado.

Pero, al hilo del párrafo anterior, ¿por qué es tan difícil aceptar que los seres humanos tendemos a descerrajarnos las cabezas y que es lo más normal del mundo? Los animales se muerden a todas horas y nos parecen la armonía en estado puro. Supongo que los logros artísticos y sociales del hombre han hecho pensar en una evolución hacia la solidaridad que en algunos casos ha confundido un pelín. Nada más lejos de la realidad: Se sigue oprimiendo porque eso está por encima del bienestar material que se consiga. Se sigue exprimiendo por la necesidad de ver descuajaringarse al de al lado. Y todo esto se sigue imprimiendo para leerlo los domingos. Después, después de masticado el cuello del débil, nos vemos obligados a pedir perdón.

**** Repetiré mil veces que es antes de hacer la puñeta cuando pido que se piense en el perdón. Así, hasta conseguir de hecho NO hacer la puñeta.

Lo que pasa es que, agitados en un saco los conceptos de perdón, justicia, pecado, delito, pena, penitencia, etc., se va la cabeza a dar vueltas por sí sola y no aclara mucho si perdonar debería ser divino (y sólo divino) para tanto humano errar, o si se trata de un simpático recurso que, al ser ejercido, presenta una aceptación a momentos de inconsciencia, despiste… o inocencia, que supongan suficiente peso y causa para eludir una contrapartida en forma de castigo: la simple venganza.

No es fácil, lo sé.

Mañana, no sé cómo, alguien podría escribir unos papelitos que digan que es el dueño: Acompañado de un montón de matones con bombas nucleares, impondría su gobierno de sumisión absoluta y no permitiría más leyes que las suyas durante un par de meses. Cualquier infracción a esas leyes será castigado con la pena máxima y no se podrá pedir perdón. A ver qué pasa entonces.

Mientras, me aprendo el párrafo precedido de cuatro asteriscos, nada menos.

Tengan ustedes muy buenos días.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: